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8 consejos para prevenir el bullying escolar

Escrito por Colegio Rogers Hall | 20-jul-2020 18:00:00

Desafortunadamente, el bullying es un tema que ha estado de moda por mucho años ya, y decimos desafortunadamente porque el que no haya dejado de ser un tema tan recurrente se debe a que está lejos de ser erradicado de las escuelas.

El acoso escolar se refiere al maltrato, ya sea físico o verbal, reiterativo e intencionado que un estudiante ejerce sobre otro. Existen diferentes tipos de maltrato y para poder acabar con el problema primero es necesario saber reconocerlos.

Es importante ser directos con el tema y no esconder las consecuencias. El acoso escolar implica a un abusador y un abusado, el primero, sin aparente intención, incurre en insultos, vejaciones, maltrato físico, amenazas y demás ofensas para tener al otro alumno bajo su dominio. Una situación como ésta puede llegar a durar años y es muy común que la víctima lo mantenga en completo silencio. Cuando se establece una dinámica de este tipo, el alumno que está siendo abusado experimenta miedo, dolor y angustia, situación que le puede llevar hasta el suicidio.

Los expertos han identificado que en este tipo de relaciones se hacen presentes tres componentes: la víctima percibe un desequilibrio entre él y el abusador, este puede ser real o solamente identificado por el agredido; la agresión la comete una persona o un grupo contra un estudiante en situación vulnerable y, por último, el maltrato es reiterado y constante.

 

Ante la magnitud del problema, es necesario que todas las personas que ejercen algún tipo de influencia sobre el niño se esfuercen en prevenir una situación de este tipo.

Tipos de acoso escolar

Físico

Son todas las agresiones cuerpo a cuerpo; patadas, golpes, rasguños y demás. Estos, además de dejar un rastro en el cuerpo, frecuentemente van acompañados de robos u otro tipo de daños a las pertenencias de la víctima.

Verbal

Este es seguramente el más común de todos, especialmente porque no deja rastros exteriores que un tercero pueda identificar. Las vejaciones de la que el alumno es víctima terminan por hacerle sentir humillación y vergüenza ante sus demás compañeros, especialmente por la impotencia que la situación le produce. El acoso verbal tiene fuertes consecuencias sobre el autoestima de las víctimas.

Psicológico

El abuso psicológico consiste en amenazas u otro tipo de formas de presión que el acosador ejerce sobre la víctima. En este tipo de acoso puede no llegar a haber una agresión como tal, pero no por ello la víctima deja de sentir temor o angustia. Muchas veces se orilla a los jóvenes a cometer acciones que no quieren.

Social

Este tipo de acoso escolar consiste en la exclusión que una o varias personas hacen sentir a otro miembro. Este tipo de bullying no implica necesariamente agresiones, simplemente puede consistir en ignorar a la víctima para que sienta que no forma parte del grupo.

Ante la gravedad del problema, es necesario señalar acciones puntuales que tú, como madre o padre de familia, puedes implementar para impedir que el problema siga creciendo. A continuación te daremos ocho prácticas concretas que te serán de gran ayuda para identificar si tu hijo está padeciendo este problema y cómo afrontarlo.

  1. Observa a tu hija o hijo. Si notas cambios de humor o comportamientos poco comunes en ellos es probable que algo esté sucediendo. Otro gesto común es que comienzan a experimentar enfermedades o dolencias menores, como dolor de estómago o de cabeza.
  2. Conoce a su grupo de amigos. Tomate el tiempo de conocer a sus amigas y amigos, también dale la oportunidad de hacer nuevas amistades. Ampliar el círculo social es beneficioso.
  3. Habla con ellos. Mantener una buena y constante comunicación con tus hijos es esencial. Una buena comunicación deviene en mayor confianza, así que difícilmente te mentirán sobre temas sensibles.
  4. Hazle ver que no es su culpa. Haz que tu hija o hijo se sienta protegido, es importante que él sepa que, de estar viviendo una situación de este tipo, no es su culpa.
  5. No pierdas la calma. Aunque sea complicado mantener la compostura ante una situación así, es importante que tu hijo sienta que estás tranquilo y seguro de poder ayudarlo.
  6. Trabaja en su autoestima. Hazle ver cuando hace algo bien y reconoce sus habilidades, también es importante que sienta que ha hecho algo bueno al haber hablado sobre su problema.
  7. Reporta el problema a la escuela. Comunica la situación inmediatamente y mantén comunicación constante para estar al pendiente de las medidas y soluciones empleadas dentro de la escuela.
  8. Que tu hijo no responda a las agresiones. No le aconsejes que se defienda de la violencia con más violencia, esto no soluciona nada.