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Cómo enseñar a tus hijos a protegerse en internet

Escrito por Colegio Rogers Hall | 11-jul-2016 19:00:00

La seguridad de nuestra información es un tema importante al usar la tecnología digital. Aunque internet es un entorno muy complejo y de enormes dimensiones, existen hábitos y conocimientos que nos pueden ayudar a poner a nuestra familia en un primer nivel de seguridad en línea.

 

Primero lo primero: ¿Hay diferencias significativas entre la seguridad en la vida real y en internet?

La respuesta sencilla es no: los mismos procesos y decisiones que tomamos para calificar una situación, actividad, espacio o relación como seguros en la vida real pueden aplicarse a la seguridad en línea. Sin embargo, muchas veces las tecnologías digitales dificultan tomar medidas de seguridad para reducir los riesgos potenciales.

Para alcanzar la tranquilidad en nuestro día a día en línea, no es necesario volvernos expertos en plataformas, dispositivos y filtros informáticos. Sólo necesitamos desarrollar en nuestros hijos actitudes, hábitos y prácticas de privacidad en internet.


¿Qué necesitas saber para proteger la privacidad de tu familia en internet?

La Alianza por la Seguridad en Internet A.C. a través de su boletín “Efecto Internet” nos proporciona recomendaciones generales para socializar en línea:

Las acciones que se realizan en línea pueden tener consecuencias inesperadas.

Todo lo que decimos, subimos y compartimos puede llegar más allá de internet. Cualquier conversación que tengamos puede ser modificada o descontextualizada, incluso en nuestra contra. Por eso es importante que nuestros hijos comprendan que todo lo que se sube en línea sale de nuestro control

Sólo se sube la información que se quiere compartir.

Sobre este punto, es necesario hacer una aclaración importante: No siempre lo que se quiere compartir es seguro compartirlo. Quizá tu hijo quiera compartir la dirección de su casa con un amigo en línea, pero ese amigo puede ser una persona completamente distinta en la vida real. En ese sentido, antes de compartir cualquier imagen, dato o información personal en línea, debemos preguntarnos: ¿Conozco realmente a la persona con quien comparto esta información?, ¿qué pasaría si esa información llega a personas que podrían causarnos algún daño?

Lo que pasa en internet, se queda en internet… para siempre.

Este es un punto muy importante, porque una vez que cualquier contenido (comentario, foto, video, etc.) se sube a una página o red social (facebook, twitter, snapchat) se pierde control absoluto de esa información. Esto implica que los errores cometidos son difíciles de enmendar, por lo que la mejor estrategia es evitar cometerlos, sobre todo cuando se trate de datos sensibles (imágenes, datos personales, actividades cotidianas).

Conoce las funciones de privacidad de los sitios y redes sociales.

Sin importar el dominio que tengas de las páginas y redes sociales, a través de una exploración sencilla es fácil acceder a sus configuraciones de privacidad y seguridad. Dediquen una hora de su tiempo en familia recorriendo, cada quien en su perfil, la configuración de seguridad de Facebook (ya que es la red social más común). Discutan en familia los puntos que llaman la atención y tomen decisiones en conjunto sobre quiénes pueden acceder a tu perfil y qué información pueden ver.

En la medida de lo posible, pregunta sobre las nuevas amistades de tus hijos, incluso las que hizo en línea.

Esto no implica controlar o monitorear invasivamente sus cuentas. Al contrario, la intención es acercarte a tu hijo y preguntarle de sus nuevas relaciones en línea y cómo conocieron a sus amigos. Esto no es ninguna arbitrariedad, considerando que se hace lo mismo con los amigos que se conocen en la escuela, el club deportivo o las actividades culturales.

Eviten a toda costa tener conversaciones, intercambio de imágenes y otro contenido con temáticas de sexualidad.

Lamentablemente internet se usa de manera intensiva por una gran cantidad de personas para realizar conductas malintencionadas para niños y jóvenes. Esto significa que el perfil de tu hijo puede llamar la atención de alguien que podría vulnerar su integridad. Las lecciones de la vida real son la mejor referencia: uno no se desnuda ante cualquier persona que se cruza por la calle, tampoco se lleva la intimidad sexual con la pareja a los parques y avenidas. Parecería obvio, pero es importante hablar con tus hijos sobre este delicado tema.


Estos y muchos otros conocimientos son de gran utilidad para desarrollar en familia las actitudes, herramientas y prácticas que aumenten su seguridad en Internet. Si quieres profundizar más en el tema, puedes leer el boletín “Efecto Internet” completo aquí. En él puedes encontrar un valioso punto de partida para la creación de una “política” familiar de seguridad en línea, pero recuerda: sólo tú puedes conocer lo que mejor funciona para tu familia y tomar las mejores decisiones al respecto.